MEDITACIONES

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la técnica de la meditación rige todas las expansiones de conciencia, todo registro del Plan o Propósito y, de hecho, todo el proceso del desarrollo evolutivo. Esta es la técnica para captar espiritualmente, enfocar la atención en algún nivel de conciencia y originar sistemas de contacto.

“Espero que retengan en la mente lo que voy a acentuar y es que, la técnica de la meditación constituye el agente creador que más se destaca en nuestro planeta. Cuando ustedes, como individuos, se esfuercen por “construir el nuevo hombre en Cristo”, que será expresión del verdadero yo espiritual, la meditación como bien saben será el mejor agente para ello, pero el proceso de meditación debe ir acompañado del trabajo creador, de lo contrario sería puramente místico y, aunque no fútil, es negativo en sus resultados creadores”.

El pronunciado contraste de ideas está obligando a los hombres a pensar, reflexionar, interrogar y meditar. Debido a eso el mundo se enriquece grandemente y toda la familia humana sale de un pronunciado ciclo de karma yoga y entra en el requerido ciclo de raja yoga, de una actividad irreflexiva a un período de iluminado control mental, iluminación mental creada por la actividad meditativa y reflexiva de toda la humanidad, llevándose a cabo bajo la guía del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, que actúa por impresión jerárquica.

[DNE T° II]

 

SIETE ETAPAS DEL TRABAJO MEDITATIVO
DNE, T. II, 193/4 – 196 – 198/99:
Sería de valor si expusiera [e193] brevemente [i215] las graduaciones del trabajo meditativo,
lo que dará un resultado creador de índole efectiva y sobre lo cual podrían reflexionar. Para
nuestros propósitos los dividiremos en siete grados, de los cuales cuatro podrían ser considerados individuales y los otros tres como que representan su naturaleza grupal:
1. El deseo, que conduce a obtener en los tres mundos lo que el hombre inferior desea y
quiere; esto incluirá los deseos de los tipos más bajos de seres humanos, pasando por
todos los tipos intermedios hasta, e inclusive, el anhelante místico.
2. La plegaria; en esta etapa el aspirante, el místico o el hombre espiritualmente orientado,
fusiona el deseo de la personalidad con la aspiración, para establecer relación y contacto
con el alma; mediante la comprobada eficacia de la plegaria, descubre los poderes sutiles
y la realidad del dualismo esencial de la vida, y también que él es el yo inferior y el yo
superior.

3. La reflexión mental o el pensamiento concentrado. Produce con el tiempo la integración y la realización definida de la personalidad en los tres mundos, que conduce finalmente a la reflexión controlada y al pensamiento científico o concentrado; este modo de pensar ha
traído todas las maravillas creadoras de nuestra civilización moderna, culminando en la
concentración lograda en la meditación ocultista, la cual finalmente traerá la
reorientación de la personalidad y la fusión con el alma.

4. La meditación directa. Es una actitud mental enfocada y concentrada más una reflexión
fija, de naturaleza creadora, porque crea al “nuevo hombre en Cristo”, o produce la
personalidad fusionada con el alma; esta personalidad recrea entonces su medio ambiente
y colabora conscientemente en el trabajo creador de la Jerarquía.
Por poco que lo comprendan, todas estas expresiones de la meditación humana o pensamiento concentrado —sea el deseo concentrado para objetivos físicos o emocionales, o los aspectos superiores de la aspiración espiritual concentrada— crean [i216] definitivamente lo que se desea.
Esto atañe también a las otras tres etapas, porque son inteligente y efectivamente creadoras, siendo estas cuatro etapas responsables de todo lo que se ve, posee, utiliza y conoce como existente en los tres mundos. Los hombres heredaron de civilizaciones anteriores muchas cosas valiosas y otras desastrosas; a su vez, el hombre moderno ha creado la actual civilización, excepcional civilización por ser resultado de la combinación de todos los factores que han logrado llevar a la humanidad [e194] a la etapa donde se reconoce el fracaso y se demuestra que la religión y la ciencia han reorientado a los hombres hacia el mundo de los valores más sutiles y superiores que el estrictamente material. Las otras tres etapas de la meditación humana son:

5. Adoración. Es el reconocimiento conjunto y la consiguiente reflexión de la humanidad
sobre la realidad de la divina Trascendencia y la divina Inmanencia. Es complementada
por las religiones mundiales y creó ese sendero de retorno al centro o a la fuente de la
vida divina, de la cual las religiones mundiales y el corazón del hombre dan también
testimonio.

6. Invocación y Evocación. Esta forma de meditación dinámica espiritual se halla
mayormente en manos del nuevo grupo de servidores del mundo y de los hombres y
mujeres de buena voluntad de todos los países. Por lo general no se conocen entre sí, pero
todos luchan y piensan en forma creadora para obtener una elevación mundial del género
humano y trabajan arduamente para crear un nuevo orden mundial y manifestar una
civilización más definidamente espiritual.

a. Meditación Ashrámica. Está basada en la evocación de la respuesta humana a los valores
espirituales superiores; concierne a la creación de esas condiciones en las cuales estos
nuevos valores pueden florecer de acuerdo al Plan divino; está enfocada sobre ese aspecto
inmediato del sendero que la humanidad necesita hollar, siendo su intención poner en
actividad creadora los deseos, las aspiraciones, [i217] las reflexiones y la meditación
concentrada de los hombres en cualquier etapa de evolución alcanzada, para que se inicie
un movimiento poderoso, coherente e invencible, del que debe resultar y resultará la
creación del nuevo cielo y la nueva tierra. Esta es una manera de expresar la significación
de la llegada del reino de Dios a la Tierra y la creación de un nuevo orden y modo de
vivir.

A veces se producen puntos de crisis de superlativa tensión, durante el trabajo meditativo de todos los Ashramas jerárquicos. En los momentos de la Luna nueva y la Luna llena los miembros de los ashramas meditan profundamente en forma invocadora y evocadora…

La reflexión, la meditación y la visualización darán lugar al pensamiento científico (que es
esencialmente meditación) y a la necesaria actividad en el plano físico.

El efecto de la meditación humana en este momento es cambiar las condiciones, invocar las potencias espirituales superiores, trabajar con concentración —tanto vertical como
horizontalmente— dentro del mundo de los hombres y del reino de Dios. Esta actividad vertical y horizontal contiene el secreto de la meditación creadora. Invoca las energías superiores y crea un canal de contacto entre el alma y el espíritu. Esto se realiza mediante lo que he denominado meditación vertical. También evoca y crea un fermento o movimiento dinámico en ese nivel del ser que debe ser afectado o cambiado, siendo éste el aspecto horizontal. Ambas actividades vertical y horizontal describen el método de invocación y evocación, tal como lo emplean todos
los grupos vinculadores entre los diferentes centros planetarios.

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